lunes, 9 de marzo de 2009

Tú que eres poeta y en el aire las compones… (II)

Elegía

Por Ulises Martínez Flores


Conocí la poesía de Miguel Hernández, como tal vez muchos de mi generación, gracias a la musicalización que de algunos de sus poemas hizo Joan Manoel Serrat en su disco Miguel Hernández en 1972. De ese álbum, destacaba en mis preferencias la “Elegía”. La canté con mi desafinado talento musical cientos de veces, la mayoría de ellas para mí mismo. Años después, la leí por primera vez, cuando descubrí el gusto por la poesía. Y más tarde, al iniciar los noventa, cuando murió mi hermano Ayax, la elegía de Miguel Hernández a Ramón Sijé se convirtió en mi muy personal elegía al Ayitax. No he podido, desde entonces, volver a leer el poema hernandiano ni escuchar su serratiana versión musicalizada sin soltarme a llorar.


Me duele tanto ese poema, me recuerda tanto al Ayax, me vuelve tan palpable el inmenso orificio que su ausencia dejó en mi vida…


Prefiero siempre su versión escrita; sin demeritar el trabajo musical de Serrat, la melodía no deja de dulcificar un tanto un poema que ante todo es un grito desgarrador; sólo quien ha perdido carne de su carne puede haber escrito: “Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento”. Sólo quien no se resigna a tal pérdida puede posarse de hinojos frente a una tumba y escribir: “Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentalladas secas y calientes. Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte”.


Ramón Sijé, nacido en 1913, orihuelano y poeta como Hernández, era sólo tres años más joven que éste; ambos habían compartido así inquietudes e intereses hasta que el segundo parte a Madrid. Ahí se entera de la muerte de su amigo, acaecida en la Nochebuena de 1935. Se cuenta que Miguel Hernández escribió su elegía en unos cuantos días y para enero del año siguiente la había publicado ya en la Revista Occidente y, literalmente deteniendo las prensas, en su poemario El rayo que no cesa.


De Miguel Hernández, de su hermano Ramón Sijé, del poema que aquí comento se puede encontrar un sinfín de información y comentarios. Yo les dejo aquí mi personal relación con este poema, así como su letra y la versión musicalizada de Serrat.


Elegía a Ramón Sijé


(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha

muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.)


Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.


Alimentando lluvias, caracoles

Y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas amapolas


daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.


Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.


Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo.


No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.


En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta


Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte

a parte a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte


Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera


de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.


Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.


Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.

.

A las aladas almas de las rosas...

de almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.


http://www.youtube.com/watch?v=vKPhKUCcIQc

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